Qué triste es montarse en el metro y darse cuenta de que todo el mundo te mira porque eres ‘diferente’, qué tristes los empujones mañaneros por ver quién entra primero en el vagón ¡LA RAZA HUMANA !, panda de borregos que no ven más allá de sus míseras narices. Esto va para todos los que me queréis o me quisisteis alguna vez, para los que, por un momento, compartisteis un trocito de mi vida. Gracias a todos por ser ‘diferentes’, para mí especiales, a todos los que dais un poquito de cada uno, los que mostráis lo bueno y lo malo de vosotros mismos sin miedo a ser juzgados por la gran manada, esos que siguen metidos en su mísera vida llena de prejuicios sin ser capaces de disfrutar lo que los demás les pueden ofrecer. IGNORANTES, no saben lo que se pierden o lo bonito que es sentir dolor abrazado a un amigo dándote consuelo. Sean como sean, les doy las gracias por facilitarme el trabajo y poder distinguirlos. ¡APESTAN! Y no quiero gente asi a mi lado, no saben lo que se pierden por no ser DIFERENTES.

